Presentación
La titulación de Bachillerato en Ciencias Religiosas (Baccalaureatus in Scientiis Religiosis) es eclesiástica y está regulada por las normas propias de la Santa Sede a través del Dicasterio para la Cultura y la Educación. Se imparte en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas (ISCR) de la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de la Universidad Católica de Valencia, erigido por la Santa Sede con personalidad jurídica propia y con capacidad de conferir los grados académicos de Bachillerato (Grado) y Licenciatura (Máster) en Ciencias Religiosas.
El título tiene carácter oficial y está reconocido por el Estado español como estudio superior. El Bachillerato en Ciencias Religiosas otorga 180 ECTS (tres cursos académicos); para su convalidación como Grado civil conforme al RD 1619/2011 (BOE, 16 de noviembre) se requieren 60 ECTS adicionales, que se obtienen cursando el primer año de la Licenciatura en Ciencias Religiosas. Por ello, para acceder a estos estudios se exigen los mismos requisitos que para cualquier estudio universitario (EvAU, PAU, acceso para mayores de 25, 40 y 45 años, etc.).
La formación es presencial. Cada curso se divide en dos semestres y las clases se imparten de lunes a viernes por la tarde en la sede de Trinitarios de la Universidad Católica de Valencia (C/ Trinitarios, 3, Valencia), lo que hace estos estudios compatibles con la actividad laboral o familiar.
El plan de estudios ofrece una enseñanza sistemática, completa y orgánica de la teología, con los presupuestos filosóficos necesarios y la aportación de las ciencias humanas: Historia de la Filosofía, Filosofía sistemática, Sagrada Escritura, Teología fundamental, dogmática, moral, espiritual y litúrgica, Patrología, Historia de la Iglesia y Derecho canónico. Para la obtención del título el alumno debe superar los 180 ECTS, acreditar el conocimiento de una lengua moderna, elaborar y defender un trabajo escrito de síntesis y superar un examen final ante un tribunal de tres profesores.
También pueden seguir los cursos como oyentes todas las personas que, poseyendo un nivel adecuado y no aspirando al grado académico, deseen profundizar en su formación teológica.
Por qué estudiar
La primera razón, y la sustancial, es abrirse a un conocimiento riguroso y científico de la fe cristiana y, en consecuencia, saber dar razón de la propia esperanza. Quien estudia Ciencias Religiosas no acumula información sobre la religión: aprende a pensar la fe con método, a leer con criterio la Sagrada Escritura y la tradición de la Iglesia, y a dialogar con la cultura contemporánea sin ingenuidad ni complejos.
En segundo lugar, estos estudios cualifican para:
- la enseñanza de la religión católica en los centros educativos;
- el desempeño cualificado de tareas pastorales, catequéticas y de animación de comunidades cristianas;
- el servicio en instituciones eclesiales, educativas y asistenciales de inspiración cristiana;
- la formación teológica de los miembros de institutos religiosos y sociedades de vida apostólica.
En tercer lugar, hay una razón de carácter cultural y personal. Buena parte del patrimonio artístico, jurídico, literario y ético de Europa resulta ininteligible sin las claves que proporciona la teología. A ello se añade que se trata de una titulación pensada para adultos que llegan desde profesiones muy diversas, lo que convierte el aula en un espacio real de diálogo entre la fe y los distintos ámbitos de la vida social.