Jornada sobre violencia en el deporte
El caso Vinicius marca “un antes y un después” en la respuesta penal frente al racismo, según la Fiscalía
Noticia publicada el
jueves, 30 de abril de 2026
El Instituto de Estudios Europeos e Internacionales de la Universidad Católica de Valencia (UCV), en colaboración con la Dirección General de la Guardia Civil, ha celebrado un encuentro centrado en la violencia en el deporte que ha reunido a representantes de la Fiscalía, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y responsables del ámbito deportivo.
Durante la sesión, la fiscal delegada de delitos de odio, Susana Gisbert, ha subrayado el impacto de la sentencia del caso Vinícius, que, a su juicio, “ha marcado un antes y un después en la respuesta penal frente al racismo”. Asimismo, ha advertido de que “las redes sociales amplifican y normalizan conductas que no se pueden tolerar”.
Gisbert también ha alertado de la baja tasa de denuncias en el deporte español, donde apenas se comunica en torno al 10% de los casos. En este sentido, ha insistido en que “la infradenuncia sigue siendo uno de los grandes problemas hoy en día”.
“Los discursos de odio son la antesala de los delitos de odio”
El acto ha sido clausurado por el rector de la UCV, José Manuel Pagán, junto a la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, y el jefe de la VI Zona de la Guardia Civil, el general de brigada José Antonio Fernández de Luz.
Durante su intervención, Bernabé ha puesto el foco en la dimensión social del problema y su conexión con la vida cotidiana. “No es algo que ocurra de forma aislada”, ha señalado, recordando escenas frecuentes en el deporte base, donde “un árbitro puede salir escoltado tras un partido”. En este contexto, ha defendido el papel del deporte como espacio clave en la formación de los jóvenes, al considerar que “acompaña a nuestros hijos y a nuestras hijas a ser mejores personas”.
La delegada del Gobierno ha subrayado que la violencia no se limita al terreno de juego, sino que también se alimenta de lo que ocurre fuera de él, especialmente en las redes sociales. “Los discursos de odio son la antesala de los delitos de odio”, ha afirmado, advirtiendo de que estas dinámicas “acaban materializándose en las gradas o en el propio campo”.
Bernabé también ha reivindicado el valor del consenso institucional y ha recordado que “la Ley del Deporte de 2022 contó con el apoyo de todos los partidos”, algo que, en el contexto actual, ha considerado especialmente significativo. En esta línea, ha defendido mantener ese espíritu de colaboración y ha subrayado que “el deporte merece ser protegido desde el acuerdo y el trabajo conjunto”.
Finalmente, ha apelado a la responsabilidad compartida de instituciones y ciudadanía con una reflexión en clave deportiva: “Si un joven árbitro puede acudir tranquilo el próximo fin de semana a pitar un partido, habremos ganado; si no, es que todavía queda partido”.
Por su parte, el rector José Manuel Pagán ha destacado el valor de la colaboración institucional y ha afirmado que esta “nos recuerda qué somos: servidores del bien común”. Ha incidido en que “ninguna institución por sí sola puede abarcar la complejidad de los desafíos actuales”, por lo que ha defendido la necesidad de una acción conjunta.
Pagán ha señalado que universidad, administraciones y fuerzas de seguridad “no se confunden, sino que se enriquecen mutuamente” cuando trabajan de forma coordinada. En este sentido, ha vinculado esta cooperación con la vocación de servicio, asegurando que “cuando quienes participan en estas tareas se comprenden como servidores del bien, su acción adquiere una dimensión que va más allá de lo funcional”.
Asimismo, ha abogado por una colaboración “sin prejuicios”, basada en la apertura y el reconocimiento del otro, y ha concluido que estas alianzas permiten no solo afrontar problemas concretos, sino también “construir una convivencia en la que cada persona se sienta respetada y llamada a contribuir al bien común”.
El foco en los grupos ultras
El encuentro ha incluido una mesa redonda sobre la violencia en eventos deportivos profesionales, en la que han participado el inspector jefe de Policía Nacional, Jesús García; el jefe de seguridad del Valencia CF, Julián Suescum; y el responsable del Roig Arena, Pablo Gener. Todos ellos han coincidido en señalar a los grupos ultras como uno de los principales retos actuales.
Los participantes han advertido de la reactivación de estos colectivos en determinados contextos y han insistido en que “no pueden tener cabida en el deporte”, al tiempo que han reclamado más educación y concienciación.
Durante su intervención, García ha avanzado que el Nuevo Mestalla incorporará mejoras relevantes en materia de seguridad, como una mejor sectorización de aficiones, accesos más ordenados y evacuaciones más ágiles, además de un refuerzo de los servicios sanitarios y del control de flujos dentro del recinto.
LaLiga pide continuidad en el trabajo
En la sesión también ha participado el director de Seguridad, Integridad y Emergencias de LaLiga, Carlos del Valle, quien ha ofrecido una visión detallada del trabajo frente al racismo en el fútbol profesional.
Según ha explicado, “la actuación comienza en cuanto se detecta un incidente”, en muchos casos tras la difusión de imágenes en redes sociales, lo que permite identificar al autor, documentar los hechos y trasladarlos a las fuerzas de seguridad para iniciar el proceso judicial.
Del Valle ha destacado que el cambio en los últimos años ha sido significativo y ha señalado que “el discurso de odio en redes sociales ha disminuido cerca de un 20%”. A su juicio, esto se debe, en parte, a que “quienes insultan ya no se sienten tan seguros como antes” y a la progresiva pérdida de anonimato. No obstante, ha advertido de que “nunca se va a erradicar del todo”, aunque sí es posible reducirlo de forma notable.
Asimismo, ha defendido el posicionamiento del fútbol español en el contexto europeo, destacando que “en aspectos como la pirotecnia estamos muy por delante de otros países”, así como los sistemas de videovigilancia que facilitan la identificación de infractores. Con todo, ha insistido en que “no nos podemos dormir” y en la necesidad de “mantener el mensaje de forma constante”, recordando que “comprar una entrada no da derecho a insultar”.
El arbitraje, clave desde la base
Por su parte, el exárbitro internacional Antonio Mateu Lahoz ha centrado su intervención en el papel del arbitraje, especialmente en los partidos de alto riesgo y en el fútbol base.
Mateu Lahoz ha defendido que “el árbitro debe centrarse en lo deportivo, pero también contribuir a rebajar la tensión”, apostando por un perfil más dialogante. En su opinión, “el árbitro moderno debe explicar y generar empatía”, dejando atrás modelos más autoritarios.
Asimismo, ha advertido de las dificultades a las que se enfrentan los árbitros en categorías inferiores, donde “muchos están completamente solos en contextos de gran presión”. Ha recordado experiencias personales complejas y ha reconocido que “sin la presencia de seguridad en algunos momentos no sabe qué habría pasado”.
El excolegiado ha insistido en que la solución pasa por la educación y la prevención, subrayando que “no todo se puede basar en castigos”. En este sentido, ha defendido una mayor formación para entrenadores y árbitros, así como la integración del arbitraje en las escuelas de fútbol para mejorar la comprensión del juego y reducir la conflictividad.
El evento, dirigido por la vicedecana de Criminología de la UCV y directora del IEEI, Silvia Sempere; y por el teniente coronel de la Guardia Civil, Jairo Torres, ha concluido con un mensaje común: la necesidad de dar continuidad al trabajo, reforzar la coordinación entre actores y apostar por la educación como herramienta clave para prevenir la violencia en el deporte.