Discurso íntegro del rector José Manuel Pagán en el Acto de Apertura de Curso

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Discurso íntegro del rector José Manuel Pagán en el Acto de Apertura de Curso

Mi más cordial bienvenida a la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir a todos ustedes con motivo de la inauguración oficial del Curso Académico 2018-2019.

Deseo iniciar mi intervención agradeciendo al Gran Canciller la celebración de la Santa Misa y sus palabras de aliento y empuje, tan importantes en este inicio de curso. Gracias, asimismo, Sr. Cardenal, por depositar su confianza en mi persona para desarrollar la labor que me encomendó a finales del pasado curso y como Rector.

Aunque hoy no nos pueda acompañar quiero también agradecer a mi antecesora en el cargo, la Dra. Gandía, su ayuda y consejo en este tiempo de transición.

También quiero agradecer y felicitar al Dr. D. José Rafael Blesa por su brillante lección magistral con la que oficialmente damos inicio a las clases.

Señor Secretario General D. Ignacio Orrico, muchas gracias por haber resumido clara y concisamente el paso de un año académico en nuestra Universidad. Y aprovecho para darle la bienvenida al equipo de gobierno desde su actual y elevada responsabilidad. Gracias Nacho por tanta ayuda prestada durante estas primeras semanas como Rector.

Asimismo, quiero dar la bienvenida a quien, a modo de avanzadilla, se ha incorporado ya al nuevo equipo de gobierno, el Dr. D. Luis Esteban, Vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado, así como al nuevo Capellán Mayor D. Vicente Ferrer. Y es de justicia agradecer a quienes les precedieron en estas responsabilidades: Paqui Aroca, Ginés Marco y José Luis Sánchez, gracias, muchas gracias, por vuestra entrega y trabajo.

ANTE EL INICIO DE CURSO

El inicio de un nuevo curso entraña una oportunidad única para refrendar nuestra misión, nuestro compromiso como Universidad, pero también, y a título individual, nos ayuda a reflexionar acerca de nuestra actitud frente a la novedad que todo inicio conlleva. En este sentido los riesgos son claros: la inercia de lo cotidiano, que puede lastrar nuestra capacidad creativa y de innovación; la comodidad, que nos resta agilidad y acción, y el miedo a lo desconocido, que nos reprime y nos incita a pensar que más vale malo conocido que bueno por conocer.

Frente a estos riesgos tenemos que pelear, a fin de estar abiertos al cambio, a la mejora, a descubrir oportunidades donde otros ven amenazas; abiertos, en definitiva, a la Providencia que nos impulsa a interpretar con audacia y responsabilidad el momento histórico que nos toca vivir como Universidad, y a título personal, cada uno de nosotros.

MISIÓN

La Universidad, nuestra Universidad, se define y tiene sentido por su dedicación a la ciencia, por la investigación y docencia de la verdad que atañe al mundo, al hombre y a su destino último.

Es precisamente ese cometido de investigar y transmitir la verdad el que nos constituye en defensora de la libertad del hombre y en conciencia crítica que nos hace afirmar que la crisis de la verdad que vivimos hoy lleva consigo una crisis de la libertad. En palabras de Benedicto XVI: “en la actualidad, un obstáculo particularmente insidioso para la obra educativa es la masiva presencia, en nuestra sociedad y cultura, del relativismo que, al no reconocer nada como definitivo, deja como última medida sólo el propio yo con sus caprichos; y, bajo la apariencia de la libertad, se transforma para cada uno en una prisión, porque separa al uno del otro, dejando a cada uno encerrado dentro de su propio `yo´”[1].

Nuestra vocación no es otra que poner al servicio de la sociedad los diferentes conocimientos de la ciencia sin caer en la tentación de una supuesta objetividad científica, que más allá de toda exigencia ética, pueda, en definitiva, volverse contra el hombre.

Hoy más que nunca, como Universidad, debemos hacer valer la verdad y la libertad, juntos como Universidad, y a título individual. Cada uno de los que formamos esta Universidad, cualquiera que sea nuestra responsabilidad, debemos comprometernos en la lucha por la libertad y en la búsqueda de la verdad: ambas van juntas, mano a mano, o juntas perecen miserablemente.

Todo esto nos interpela y compromete, además de recordarnos que lo nuestro es un servicio público. Y, por cierto, hoy parece necesario recordar que no todo lo público es estatal y poner en valor el papel que desempeñan universidades como la nuestra, de iniciativa social; porque es la vocación de servicio al bien común lo que hace de nuestra Universidad una universidad que ofrece un servicio público a la sociedad.

Hoy nos reafirmamos en nuestro compromiso por el desarrollo de nuestra sociedad, la de aquí, pero también la de esos países cuyos ciudadanos se ven obligados a emigrar; y con esa determinación seguiremos trabajando desde la Universidad Católica de Valencia en una iniciativa formativa que permita contar con jóvenes formados, preparados para impulsar el desarrollo en esos territorios desfavorecidos.

Desde sus orígenes en la Edad Media el saber que cultivan las universidades ha sido entendido como un bien público, dirigido a la búsqueda de la verdad y necesitado del reconocimiento de una autonomía universitaria que permita desarrollar su misión sin la injerencia de los poderes públicos, donde la subsidiariedad que reconoce la iniciativa a la sociedad entre en juego y cobre protagonismo.

PDI Y PAS. COMPROMISO.

A esta misión podemos y debemos dar respuesta ¡Vamos a dar respuesta!, y lo digo con la confianza de conocer y saber que contamos con profesionales, personal docente e investigador (PDI) y personal de administración y servicios (PAS), comprometido con el proyecto y que es consciente de su responsabilidad.

Sois vosotros, Profesores y PAS, el principal activo de nuestra Universidad, la garantía de que podemos alcanzar nuestros objetivos.

Cuento con todos vosotros, la mies es grande, es verdaderamente grande, y no podemos renunciar a ninguno de vosotros que queráis aportar vuestra creatividad y trabajo, en la gestión, en la docencia o en la investigación, como PAS o como PDI, cada uno desde su particularidad, atendiendo a sus fortalezas, pero todos por igual.

Es importante, y a ello me comprometo, reconocer vuestros logros e implicación en el trabajo, como PDI y como PAS, a través del desarrollo de una carrera profesional que valore el trabajo bien hecho en docencia, investigación y gestión, pero también en la prestación de servicios a la sociedad o en la atención a alumnos, tan importante como necesaria.

ALUMNES.

I és que l’ALUMNE ha de estar al centre de la nostra activitat. Sou vosaltres, els nostres estudiants, la raó primera i última de la nostra missió com a Universitat. I en sou molts este curs, cal dir. La Universitat Catòlica de València obri la seua porta a més de 2.500 (dos mil cinc cents) estudiants de titulacions oficials que faran primer curs.

Hem de redoblar esforços per a oferir als nostres alumnes una formació, que més enllà de capacitar-los per al seu desenrotllament professional i l’accés al món laboral, desperte en ells el compromís amb el bé comú; que els ajude a desenrotllar la creativitat, el desig d’aprenentatge continu i d’obertura cap els demés; però, sobretot una formació que els permeta obrir el cor i la ment al misteri i a la meravella del món i de la natura, a la consciència i l’autoconsciència, a la responsabilitat amb la creació, a la immensitat del Creador. I en això, vosaltres, els professors –però, també el PAS- sou els garants de la missió de la Universitat amb els nostres alumnes.

Cadascun de nosaltres estem cridats també a aconseguir que els nostres alumnes siguen moguts cap el bé, no sols per la voluntat sinó també pel seu cor. L’educació no és sols coneixement, és també experiència. Hem de posar tots els nostres talents al servici dels jóvens que venen a la nostra Universitat i els ajudem en la seua vocació a conèixer la Veritat, amar el Bé i contemplar la Bellesa.

Els nostres alumnes, com l’home contemporani en general, escolta més a gust als testimonis que als mestres o si s’escolta als mestres és perquè són testimonis. És important que végen en nosaltres la coherència necessària entre les paraules i les obres; que els ajudem amb l’exemple a que no miren, com diria el Papa Francesc, la vida des del balcó, posem-nos amb els nostres alumnes “on estan els desafiaments que demanen ajuda per a dur endavant la vida, el desenrotllament i la lluita per la dignitat de les persones, la lluita contra la pobresa i tantes altres que ens trobem cada dia”[2]

Volem que la nostra Universitat siga eixe primer lloc des d’on baixar del balcó i el jove universitari puga fer front als desafiaments.

I és per aconseguir tot això que hem de consolidar i potenciar el “Pla d’Acció Tutorial” que, revisant l’anterior, posàrem en marxa el passat curs.

RELACIONES INSTITUCIONALES.

Y en este compromiso con nuestros alumnos y sus familias se enmarca la defensa de sus intereses, sobre todo por lo que a la concesión de becas al estudio se refiere y a la realización de prácticas en hospitales públicos. Respecto de las becas sentimos, lamentamos, que por parte del gobierno autonómico se siga discriminando a los alumnos que libremente optan por estudiar en una Universidad del sistema Universitario Valenciano que, como la nuestra, no se financia con fondos públicos, pero que quizá responde mejor a sus intereses o necesidades, y por eso la eligen. Y es que tampoco este año el alumno que decida estudiar con nosotros tendrá derecho a recibir beca alguna del gobierno valenciano, aunque su rendimiento académico sea mejor y su capacidad económica menor que otro alumno que opte por cursar esos mismos estudios en otra universidad que, ésta sí, se financie con fondos públicos.

Pero esta discriminación ha tenido también un lado positivo, que conviene señalar y que ya se ha apuntado en la lectura de la memoria, y es el esfuerzo hecho desde nuestra Universidad al redoblar los esfuerzos en materia de becas, y es que como insistía el Cardenal García-Gasco, fundador de nuestra Universidad, “que nadie que quiera estudiar con nosotros se vea privado de ello por carecer de recursos económicos”. Una cuestión que ha tenido su continuidad en el tiempo hasta llegar a la actualidad. Cada año el Cardenal Cañizares nos reitera el compromiso de que seamos una Universidad abierta.

También ha sido una alegría constatar que otras instituciones públicas, como la Diputació de València, en sus convocatorias de becas, han tratado por igual a todos los universitarios valencianos, con independencia de la Universidad en la que cursen sus estudios. Moltes gràcies, President.

También y en materia de becas quiero felicitar y agradecer la iniciativa que ha partido del Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad –personalizado por el entusiasmo del Teniente General Francisco José Gan Pampols-, una novedosa convocatoria cuyo único criterio para su concesión ha sido la excelencia académica demostrada por el alumno, cualquiera que fuera su universidad de origen, gracias Teniente General.

En relación con las prácticas en hospitales públicos de nuestros alumnos de ciencias de la salud, Medicina y Enfermería principalmente, la discriminación desgraciadamente se ha consolidado con la modificación de la “Ley de Salud de la Comunitat Valenciana” que, aprobada el pasado mes de abril, dificulta la entrada de alumnos de universidades privadas en hospitales públicos y para la realización de las necesarias prácticas externas.

Pero también esta amenaza para nuestro proyecto educativo se ha convertido en oportunidad; por un lado, hemos reforzado nuestros vínculos con centros hospitalarios privados, destacando aquí el convenio suscrito con el Hospital de Manises, que se ha convertido desde el curso pasado en nuestro Hospital Universitario; y, por otro lado, la oportunidad de colaborar con la Universitat de València para la cobertura de las prácticas en centros públicos. Además, este escenario es un motivo adicional para reforzar nuestra dimensión internacional y desarrollar colaboraciones que permitan a nuestros alumnos completar su formación en centros europeos y americanos.

Otra alegría en materia de prácticas ha sido la autorización dada por el Consell, el pasado mes de julio, para que nuestros alumnos puedan realizar prácticas en juzgados y tribunales de la Comunitat Valenciana.

Este acuerdo, como las becas de la Diputació a las que me refería antes, nos marcan el camino a seguir y que no es otro que la leal colaboración de la Universidad, pública o privada, y la Administración. Esta actitud, con el debido respeto, es la que nos está demandando la sociedad hoy: amplitud de miras, capacidad de consenso y trabajo conjunto en favor del bien común. Esta actitud, Sra. Directora General de Universidad, Investigación y Ciencia, querida Josefina, es la que me gustaría sintieras de nuestra Universidad y la que te pediría trasladaras al Conseller. Juntos será más fácil conseguir que nuestra Comunitat Valenciana progrese en todos los ámbitos, en este caso, gracias a la capacitación de miles de jóvenes, que tras el paso por la Universidad, contribuirán al bien común.

NUEVO CURSO.

Este nuevo curso que ahora comienza coincide con la celebración del 40 aniversario de la promulgación de la Constitución Española, fruto del trabajo de hombres y mujeres, que en una época -durante la Transición- sacrificaron intereses personales y políticos buscando el consenso y en favor de un texto que nos ha permitido y permite disfrutar del mayor tiempo en paz y democracia de nuestra historia.

De aquel periodo, en el inicio de la consolidación democrática española, destaca un hombre: Adolfo Suárez, presidente del Gobierno de España entre los años 1976 y 1981, del que tengo el honor de anunciar que, el próximo mes de octubre, recibirá el nombramiento como Doctor Honoris Causa a título póstumo por parte de nuestra Universidad.

También estamos inmersos desde el pasado mes de abril en el año jubilar vicentino, que conmemora el 6º Centenario de la muerte de San Vicente Ferrer, y que tendrá como momento importante para nuestra Universidad la participación en el Congreso Internacional que desarrollaremos en torno a la figura y obra del santo valenciano, en colaboración con la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia y la Universidad CEU Cardenal Herrera, con la participación de numerosos expertos y profesores de ámbito internacional. Conviene recordar en este contexto universitario el protagonismo del santo valenciano en el nacimiento, hacia el año 1410, de un Estudi General, que posteriormente se concretaría en el Estudi General-Universitat de València.

HITOS.

En este nuevo curso enriquecemos nuestra oferta académica con el nuevo Máster Universitario en Biotecnología Azul Aplicada, diseñado como parte del proyecto europeo que desarrollamos en colaboración con la Universidad de La Rochelle (Francia) y la Universidad de Stirling (Escocia), además de otros socios, empresariales y científicos del proyecto.

También este nuevo curso graduaremos, Dios mediante, a nuestras primeras promociones del Grado en Criminología y del Grado en Nutrición Humana y Dietética, del Grado en Psicología online así como del grado en Administración y Dirección de Empresas en su modalidad bilingüe. Son titulaciones y modalidades de enseñanza que responden a la demanda actual de la sociedad y que entran de lleno en la internacionalización necesaria de las Universidades.

Y en materia de infraestructuras vinculadas a la docencia y la investigación está prevista la puesta en marcha del “Centro de Simulación Clínica”, que por sus características, está llamado a ser el de mayores prestaciones de España, y que permitirá, por un lado, a nuestros alumnos de ciencias de la salud recibir una formación de calidad en competencias desde la experiencia clínica y la toma de decisiones; por otro, posibilitará la puesta en marcha de proyectos formativos dirigidos a profesionales de la salud.

De igual forma debemos destacar la entrada en funcionamiento del “Centro Médico de Alto Rendimiento Deportivo”. Un centro médico de atención, tanto a deportistas profesionales y deportistas de élite como amateurs, así como para personas de todas las edades que se plantean el ejercicio físico como un método de vida saludable y de mejora de su calidad de vida. Cuenta con consultas de profesionales de todo el abanico de la medicina del deporte, pero también fisioterapia, podología, nutrición y psicología, entre otras disciplinas.

De igual forma, quiero referirme a la reciente autorización del centro de enseñanzas deportivas Marcelino Olaechea por parte de la Conselleria de Educación, este mes de agosto. Es una gran alegría que la Diócesis de Valencia amplíe su oferta educativa, en este caso, centrada las enseñanzas deportivas en régimen especial. Desde la UCV nos congratulamos por ello.

El curso que hoy empezamos también es ilusionante por los eventos académicos que de repercusión internacional está previsto que organicemos en nuestra Universidad. Si el pasado mes de junio, la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales celebró el Global Innovation and Knowledge Academy Conference, el próximo mes de mayo será la Facultad de Filosofía la que organice el Congreso de la European Business Ethics Network, en el que profesores e intelectuales de todo el mundo reflexionarán sobre la ética en los negocios.

Previamente, en el mes de enero del nuevo año, tendrá lugar el I Congreso Internacional en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y el Congreso Internacional de Senderismo y Deportes de Montaña. Ya en el mes de marzo, se celebrará la tercera edición consecutiva del Congreso Internacional de Fútbol, que ya se ha consolidado como una referencia en el ámbito europeo.

PLAN ESTRATÉGICO.

Ya acabo.

Ahora iniciamos una etapa importante, de consolidación, de cimentación, de impulso del proyecto, de la realidad que es hoy la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir, con una vocación clara: ser una universidad de excelencia, excelencia en identidad y excelencia en docencia e investigación.

Y todo lo dicho en esta intervención (y mucho más) debe concretarse en un Plan Estratégico que, inspirado en lo manifestado en su día por el Gran Canciller, nos ayude y ordene en nuestra misión como Universidad.

Con el inicio de curso iniciamos los trabajos de elaboración de este Plan. Un trabajo que lo desarrollemos con entusiasmo, valentía y decisión, y sin olvidar aquellas palabras del Cardenal Newman: “Una Universidad, considerada en su idea desnuda, no persigue en sí mismo la mejora moral ni la producción de bienes útiles, ni trata de ejercitar la mente en las actividades de la vida o en el deber, sino que su misión es la cultura intelectual (…). La Universidad educa el intelecto para que razone bien en todos los temas, para que tienda hacia la verdad, y la asimile”.

Y la garantía de que este cambio estratégico lo podemos impulsar con éxito descansa en saber que cumplimos con los tres requisitos necesarios: tenemos una misión clara y motivadora; contamos con el compromiso de todos los profesionales que conforman nuestra Universidad y, por último, contamos con la fuerza que nos da la libertad y la juventud.

Ya para acabar quiero agradecer a todos cuantos han trabajado en la preparación y desarrollo de este acto, muchas gracias por hacerlo posible.

Y a todos… ¡ánimo! A trabajar con tesón, sin quejarse, sin miedo, mirando el futuro con esperanza, con corazón y coraje.

Duc in altum!

Muchas gracias y buen inicio de curso.



[1] Discurso en la ceremonia de Apertura de la Asamblea eclesial de la diócesis de Roma (junio 2005), incorporada en el mensaje de la XLV Jornada Mundial de la Paz, 1 enero 2012 (Educar a los jóvenes en la justicia y la paz).

 

[2] Papa Francisco. Visperas con los Universitarios. 30 de noviembre de 2013

 

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