Daniel Pajuelo: “La Iglesia debe salir a las calles digitales sin miedo a la hostilidad del ambiente”

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La Universidad Católica de Valencia (UCV) ha clausurado el primer congreso que realiza una Cátedra Abierta Scholas Occurrentes en el mundo.

Un encuentro que se ha celebrado del 29 al 31 de marzo y que ha reunido a expertos como el Arzobispo Secretario de la Congregación de la Educación del Vaticano, Monseñor Vincenzo Angelo Zani: el presidente mundial de la iniciativa educativa del Papa, José María del Corral; así como con más de 20 ponentes y 150 participantes entre pedagogos, profesores y educadores.

La sesión de clausura ha contado con la participación de Asun Gandía, rectora de la UCV; Vicente Fontestad, Vicario de la Archidiócesis; y Yolanda Ruiz, directora de la Cátedra, que ha organizado el encuentro.

En su intervención, Gandía ha subrayado que con la celebración de estas jornadas se “une claramente a la misión educativa del Papa Francisco” y ha valorado que haya sido un congreso de “sinergias entre religiones, escuela, familia y universidad”.

Al respecto, se ha congratulado de que haya sido un “espacio de encuentro y compromiso por el bien común” y de que haya “dado voz a los que se preocupan por cambiar la educación para cambiar el mundo”.

La rectora ha concluido señalando que “rescatar la presencia de la persona en todas sus dimensiones es el puente que nos lleva al encuentro”.

DANIEL PAJUELO: “LA IGLESIA DEBE SALIR A LAS CALLES DIGITALES SIN MIEDO A LA HOSTILIDAD DEL AMBIENTE”

El religioso marianista y también ingeniero informático Daniel Pajuelo, confundador de iMisión -iniciativa integrada por católicos laicos, consagrados y sacerdotes con la inquietud de evangelizar en Internet y en las redes sociales-, ha impartido la primera ponencia de la jornada en la que ha analizado la implementación de la cultura del encuentro impulsada por el Papa Francisco en el ámbito digital.

En primer lugar, Pajuelo ha criticado la distinción entre “mundo real” y “mundo digital”, como si Internet fuera menos real que la vida presencial: “Francisco ha dicho que la red no es un conjunto de cables interconectados sino de personas interconectadas”.

“Llevamos instalados muchos años en la prédica desde los púlpitos y, sin abandonarlos, hemos de pasar a un modelo relacional. Hemos de salir a las calles, también a las digitales, como dice el Papa, donde lo importante es establecer relaciones evangélicas. En las redes tiene mucho más peso, en un primer momento, el testimonio, la coherencia de vida y mostrar a un Jesús encarnado que la emisión de contenidos religiosos. Si no salimos de esos espacios donde nos encontramos seguros, hacemos un flaco favor al mandato del Señor de ir por todo el mundo. La Iglesia nació para ser misionera”, afirma.

En esta salida, hacen falta cristianos “que hagan el esfuerzo de estar presentes en el ámbito digital y posibilitar espacios de diálogo donde ofrecer el ungüento del Espíritu Santo, que sana las heridas y calma la sed; un espacio de paz verdadera en el que las personas puedan volver a fundamentar el sentido de su vida”.

El abrazo a esta cultura del encuentro en lo digital requiere, según este sacerdote marianista, de una “‘kenosis’” –o descendimiento- grande: “Cuando digo una homilía en mi parroquia se me escucha y nadie dice nada. En mi canal de YouTube, el 40% de la gente, de entrada, me insulta. Me dicen que tengo cara de violador y barbaridades parecidas; utilizan todo lo que pueden para hacerme daño”.

Sin embargo, Pajuelo descubre que su presencia en ese espacio “le devuelve la esperanza y abre un camino de diálogo” con el 60% restante. Así, aduce que, por ejemplo, una quincena de personas le ha pedido hablar personalmente con él en el último mes. Una de las personas con las que ya se ha encontrado y ha ayudado “se había intentado suicidar; había practicado el satanismo y tenía un concepto de Dios totalmente tergiversado”.

NO SEPARAR LA FE DE LA IDENTIDAD DIGITAL

El religioso valenciano lamenta la “muy escasa” presencia de la Iglesia en los espacios digitales, y la incapacidad consecuente de responder a las lecturas que se hacen en esos medios desde distintas ideologías sobre “cómo es Dios o cómo son los creyentes”. Por eso, resalta la importancia que los cristianos estén presentes en esos medios y no separen su fe de su “identidad digital”. De lo contrario, “se imposibilita el encuentro” y se incurre en el pecado de “omisión” de no ofrecer a Cristo a los demás, “que buscan saciar su sed”.

Para Pajuelo, si un cristiano está en el ámbito de Internet y “no brilla la luz de su bautismo, de su amor por Cristo y la Iglesia”, es que en su vida existe una “distancia” entre lo digital y lo presencial que hace que la primera identidad “no sea auténtica y tampoco dé fruto”.

“El gran obstáculo para la nueva evangelización no es la falta de vocaciones, de recursos o de formación: es el miedo que tenemos a la hostilidad del ambiente. En mi canal muestro claramente que soy sacerdote, aunque haya gente que no comprenda qué hace un cura en YouTube, o que les molesta. Aunque sean ateos muchos se suscriben a mi canal. De hecho, en tres meses he pasado de 3.000 a 8.000 suscriptores que me dejan preguntas y piden que comente vídeos de otros ‘youtubers’ o artistas que critican a la Iglesia”, expone.

ISIDRO CATELA: “LA IGLESIA NECESITA CREAR UN GRAN MEDIO DIGITAL Y APOSTAR POR LA PRODUCCIÓN DE CONTENIDOS DE FICCIÓN DE CALIDAD Y RENTABLES”

El periodista salmantino Isidro Catela, profesor de la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid, director del programa Testimonio de TVE y colaborador de COPE, ha pronunciado en el congreso de la UCV la conferencia Medios de comunicación y sociedad, ¿hacia el desencuentro? En su intervención, Catela ha subrayado que hay “dos trenes” que la Iglesia no debe perder en el ámbito de la comunicación: el de los medios “digitales” y el de las obras “de ficción”.

“En la Iglesia nos hacen falta medios de comunicación propios de referencia del nivel de la COPE. Se perdió el periódico Ya y no se pudo hacer nada por hacer resurgir algo similar. En cuanto a la televisión, amortizar la inversión necesaria al respecto es carísimo. Por eso, hoy lo que necesita la Iglesia en el ámbito informativo es crear un gran medio digital “, ha indicado.

Asimismo, Catela ha remarcado lo “esencial” de que la Iglesia realice una “apuesta seria” por los trabajos de ficción: “Debemos crear una productora de contenidos de calidad que busque grandes historias. Hemos de aportar lo que otros no aportan y que el producto sea rentable. Y se puede conseguir”.

El director de Testimonio ha recordado que los relatos “de valor” se construyen hoy, sobre todo, “en la ficción”. Los jóvenes, ha incidido Catela, “apenas” ven informativos de televisión y se informan “de aquella manera” en las redes sociales. Sus referencias de valor “están en los consumos a la carta, fundamentalmente, en las series”.

“Los universitario de hoy no consultan El País, ni El Mundo o ABC; de hecho, los estudiantes de Ciencias de la Comunicación no quieren trabajar en esos medios, prefieren hacer otras cosas en el ámbito comunicativo. Los medios viven hoy un momento crítico. Estamos en un cambio de época, como bien señala el Papa y hemos de saber adaptarnos”, ha manifestado.

Para el fomento de una educación integral los medios, en general, Catela ha apuntado que “deben recuperar en sus contenidos informativos las historias de valor, los testimonios que aporten valor añadido. Si no, están condenados a la desaparición porque la gente no consume los medios como hace 40 años”.

EL GRITO DEL HOMBRE Y LA UNIVERSIDAD

José Luis Sánchez García, vicerrector de Pastoral y para la Evangelización de la UCV, ha asegurado que la universidad, “como institución al servicio de la verdad e identificada con el evangelio, ha de detenerse y dar respuesta a los grandes problemas de nuestro tiempo, un amplio abanico que abarca desde el relativismo al tráfico de personas”. En este sentido, ha añadido que “la UCV se está dedicando especialmente a la discapacidad y al hambre en el mundo”.

Así, Sánchez García ha incidido, en su intervención titulada “El grito del hombre y la Universidad”, en la línea del pensamiento educativo del papa Francisco, en la universidad entendida como una “estructura que posibilita que profesores, investigadores y alumnos puedan hacer posible, desde la verdad, el encuentro con la verdad misma. Los cristianos la tenemos identificada con Dios, por eso la cosmovisión católica creó la universidad y por eso la propia universidad tiene una triple dimensión de investigación, docencia y de proyecto cultural”.

Igualmente, el vicerrector de la UCV ha subrayado que la institución universitaria ha de defender siempre la dignidad del hombre, “que se reconoce imagen de Dios, y que radica en su capacidad de amar, de razonar y de buscar de la verdad”.

Finalmente, previo a la clausura, se la celebrado una mesa redonda en la que los profesores Silvia Albareda, de la Universidad Internacional de Cataluña; Enrique LLuch, de la CEU Cardenal Herrera y Enrique Burguete, de la UCV, han reflexionado sobre distintos aspectos que deben incluirse en la educación según los parámetros de la ecología integral, como son el pensamiento social y una economía sostenible.

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