Jose Luis Sánchez: “No debemos rechazar la IA, sino procurar que nos ayude a la búsqueda de la verdad sin alejarnos de lo real”
10 doctores hablan de la ayuda que la IA puede hacer a la pobreza y el hambre
Noticia publicada el
jueves, 30 de abril de 2026
Valencia, 30/04/2026. La Universidad Católica de Valencia celebró, el 29 de abril de 2026, el Foro “Pobreza y Hambre”, centrado en el análisis de los grandes desafíos del siglo XXI bajo el título: “Ante los retos de la pobreza y el hambre: Inteligencia artificial, Antropología y Ética. Universitarios: formación y capacidad crítica” con la participación de un grupo de doctores entre los que se encontraban economistas, juristas, tecnólogos, ingenieros, filósofos, pedagogos, teólogos y científicos experimentales.
La Cátedra de la Caridad UCV, promotora del encuentro y su director Dr. José Luis Sánchez García, reunieron a un amplio grupo de investigadores y expertos del ámbito académico de varias universidades para abordar, desde una perspectiva interdisciplinar, el impacto de la inteligencia artificial en contextos de pobreza y desigualdad, así como el papel de la universidad en la formación de personas con criterio y responsabilidad social.
En la apertura del Foro, Dr. José M.ª Tormos Muñoz, vicerrector de Investigación de la UCV manifestó que “la inteligencia artificial es una herramienta fantástica que está transformando todo en un contexto de disrupción tecnológica. Resulta imprescindible formarse en su uso y en los aspectos éticos y antropológicos que nos permitan discernir el buen uso del que no lo es”, concluyó Tormos.
Junto al vicerrector de la UCV, estaba Dr. José Luis Sánchez García director del Foro previo al VI congreso Pobreza y Hambre. Entre los intervinientes, Aurora Aranda de Cáritas Valencia, el Dr. Vicente Cloquell Ballester, de la Universidad de la Politécnica de Valencia (UPV), y diversos investigadores de la UCV: la Dra. María Gil Marqués, la Dra. Asunción Esteso Blasco, el Dr. Jerónimo Chirivella Martorell, el Dr. Juan Sapena Bolufer, el Dr. Roberto Sanz Ponce, el Dr. Ginés Marco Perles y el Dr. Juan Agustín Blasco, entre otros.
El Dr. José Luis Sánchez al inicio de su intervención afirmó que: “no debemos rechazar la IA, sino procurar que nos ayude a la búsqueda de la verdad sin alejarnos de lo real” puesto que “la IA no puede sustituir la inteligencia humana, sino que ha de ser guiada por el hombre, ya que nunca tendrá incorporado el concepto de razón, ni la dimensión espiritual”. Sánchez continuó exponiendo que “aunque la IA ha irrumpido con gran fuerza, toda tecnología evoluciona y su futuro es incierto; ¿Dónde está la máquina de vapor o la máquina de escribir como la conocimos?, ¿o los telares mecánicos?, ¿cómo han evolucionado?”. Resulta evidente que “antropología y ética se precisan para avanzar con acierto en este tema”, expuso Sánchez. El director del foro remarcó que “los 700 millones de personas que viven en pobreza extrema requieren que la IA redefina su enfoque actual, con el diseño de algoritmos que respeten la dignidad humana y la libertad. Es fundamental desarrollar la capacidad crítica, explorando ideas y estudios distintos a nuestros propios planteamientos, sin limitarnos a lo que los algoritmos nos proponen” ha expuesto. En esta línea, remarcó Sánchez, “la Doctrina Social de la Iglesia subraya que las nuevas tecnologías han de estar al servicio de la persona, apoyadas en principios éticos y antropológicos”, afirmó.
El Dr. Vicente Cloquell señaló que “las herramientas de inteligencia artificial, asistiendo al resto de tecnologías, abren un amplio conjunto de líneas de ayuda en la lucha contra la pobreza y la marginación; aunque este objetivo debe salvar la invisibilidad intrínseca de la propia pobreza y, en cualquier caso, su éxito dependerá de la voluntad, la capacidad y la creatividad de todos los actores involucrados”, concluyó el profesor del Politécnico.
Dña. Aurora Aranda, directora de Cáritas-Valencia, manifestó que “ninguna innovación tecnológica puede sustituir a la escucha y a la relación humana del contacto, pero también, sabemos que estos avances pueden ser aliados poderosos si se ponen al servicio de las personas”. “La lucha contra la pobreza y el hambre no pueden centrarse solo en la eficiencia de datos o números, sino en el respeto a la dignidad de la persona y en la participación de las personas afectadas” subrayó.
El Dr. Juan Sapena se refirió a la forma en que utilizamos la IA la mayoría de las personas: “delegamos tareas en la IA; pero la responsabilidad sigue siendo nuestra”, ha concluido el economista. Por su parte, el Dr. Juan Agustín Blasco incidió en la “importancia del impacto del pensamiento en la educación, así como en la necesidad de capacitar en la opción por la justicia, siendo conscientes de que la caridad y el amor están por encima, para no quedarnos en la justicia como ideología”, afirmó Blasco.
Asimismo, las Dras. María Gil y Asunción Blasco apuntaron que “el rol de la universidad en el desarrollo del pensamiento crítico y la preparación profesional del alumnado para la responsabilidad social requiere de metodologías activas y espacios de reflexión crítica”. Ambas doctoras están realizando un estudio de campo de más alto rango y amplitud sobre esta cuestión.
En este contexto, Dr. Roberto Sanz destacó que “frente al progreso de las máquinas, está la dignidad de las personas”. “Sin educación, la IA no solo no reduce la pobreza, sino que en muchos casos puede agravarla, ampliando la brecha educativa, tecnológica y de capacidades”, señaló el pedagogo. Sanz finalizó su intervención afirmando que “la pobreza y el hambre no se limitan a la falta de recursos, sino que implican una privación de capacidades reales para vivir la vida que cada persona desea”.
El Dr. Ginés Marco afirmó que “la universidad atraviesa una profunda crisis de identidad, lo que resulta preocupante. Su patrón debe seguir siendo la búsqueda del conocimiento y la verdad: un espacio al que los estudiantes acuden para pensar, profundizar y apreciar el valor del saber en sí mismo, en un entorno que implica interacción y exige profundización”, concluyó el filósofo y politólogo.
El foro fué un espacio de diálogo y reflexión siguiendo la dimensión de sinodalidad para afrontar, desde el ámbito universitario, los retos éticos, sociales y tecnológicos vinculados a la pobreza y el hambre, poniendo el foco en la formación integral de los estudiantes y en su compromiso con la sociedad.
La Cátedra de la Caridad «Santo Tomás de Villanueva» de la Universidad Católica de Valencia (UCV) desarrolla una labor de investigación permanente a través de la línea Pobreza y Hambre, que reúne a más de 50 investigadores y colaboradores, y cuya labor científica, de carácter multidisciplinar, tiene como eje estructural la denuncia de la pobreza, el hambre y la destrucción de alimentos, así como la propuesta de soluciones sostenibles que puedan contribuir a la erradicación de estas carencias. Además, la Cátedra de la Caridad incluye la reflexión y concienciación sobre todos aquellos temas sociales que necesitan análisis, investigación y propuestas de solución.