LIFE PINNACARE
IMEDMAR lidera un proyecto europeo de casi 4 millones de euros para salvar la nacra del Mediterráneo
Noticia publicada el
martes, 27 de enero de 2026
El Instituto de Investigación en Medio Ambiente y Ciencia Marina de la Universidad Católica de Valencia (IMEDMAR-UCV) ha presentado el proyecto LIFE PINNACARE (LIFE 3.0-LIFE24-NAT-ES-PINNACARE/101216239), centrado en la conservación de la nacra (Pinna nobilis). Este molusco bivalvo, endémico del Mediterráneo y uno de los más grandes del mundo, se encuentra en peligro crítico de extinción debido a una grave enfermedad parasitaria que comenzó a afectar a sus poblaciones a finales de 2016.
Financiado por el Programa LIFE de la Unión Europea, con un presupuesto total de 3.926.002,27 euros, el proyecto está dirigido por los investigadores del IMEDMAR-UCV José Rafael García March y José Tena Medialdea y reúne a un consorcio internacional integrado por once universidades e institutos de investigación: la Universidad de Alicante (UA), la Universidad de Murcia (UMU), el Instituto Español de Oceanografía (CSIC-IEO), el Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA) y, en el ámbito europeo, el Instituto Oceanográfico Paul Ricard (Francia), la Universidad Federico II de Nápoles (Italia), la Universidad del Egeo (Grecia), la Universidad de Zadar, el Aquarium Pula (Croacia) y la Universidad de Múnich (Alemania).
El proyecto, que tendrá una duración de 50 meses —entre octubre de 2025 y noviembre de 2029—, desarrollará sus actuaciones en una red de 32 espacios naturales incluidos en el programa Natura 2000, distribuidos a lo largo del Mediterráneo. Entre ellos destacan el Mar Menor, la Franja Litoral Sumergida de la Región de Murcia, las Islas e Islotes del Litoral Mediterráneo y el Parque Nacional del Archipiélago de Cabrera, en España; la Laguna de Venecia y el Stagno di Mistras di Oristano, en Italia; el Golfo de Porto, la Camarga y los Étangs palavasiens, en Francia; las zonas marinas de Lesvos, Zante y Amvrakikos, en Grecia; y el litoral de Istria y el Parque Nacional de Brijuni, en Croacia. Estos enclaves, de alto valor ecológico, albergan los últimos ejemplares de nacra y serán clave para su recuperación, seguimiento y futura repoblación.
José Tena subraya que “LIFE PINNACARE es la gran apuesta que ha hecho la Universidad Católica de Valencia, junto a un amplio consorcio internacional, para la conservación y recuperación de la nacra, con beneficios no solo para los ecosistemas, sino también para la calidad de las aguas, los seres humanos y el bienestar del ambiente costero”. En este sentido, el proyecto supone “un reconocimiento al trabajo previo desarrollado en el primer proyecto europeo LIFE PINNARCA (LIFE20-NAT/ES/001265)”, ya que permite “dar un paso más allá y continuar los experimentos de curación y reproducción en cautividad”, así como profundizar en la biología de la especie e incorporar protocolos de bioseguridad para el traslado de ejemplares con todas las garantías.
Por su parte, García March incide en que la situación actual de Pinna nobilis es “realmente crítica”, ya que las poblaciones supervivientes “se concentran casi exclusivamente en lagunas costeras y marinas sin conectividad entre ellas”, lo que hace que “si no actuamos, sea cuestión de tiempo que la población pueda llegar a extinguirse”. Por ello, explica, proyectos como LIFE PINNACARE trabajan sobre estos reservorios naturales para mejorar la calidad ambiental de los hábitats, avanzar en la reproducción y la bioseguridad y, a largo plazo, “plantear la repoblación de áreas donde la especie se ha extinguido”.
El papel de los centros españoles en LIFE PINNACARE
Durante la presentación, celebrada en la sede Marqués de Campo de la UCV, participaron investigadores de los centros españoles e internacionales que integran el consorcio. Entre ellos, la investigadora del CSIC-IEO Marina Albentosa detalló que su instituto se centrará en “mejorar la reproducción de la nacra en cautividad” y en “el seguimiento de las poblaciones supervivientes”, con el objetivo de avanzar en la obtención de juveniles viables y su conservación.
Desde el IRTA, Karl Andree puso en valor las instalaciones de la entidad en el delta del Ebro, que permiten trabajar “en condiciones estrictas de bioseguridad”, y precisó que los estudios realizados muestran que “en las zonas interiores de la bahía, donde la salinidad es menor, la supervivencia de la nacra es mayor”, un factor clave para su mantenimiento en condiciones controladas.
Asimismo, desde la Universidad de Alicante y la Universidad de Murcia se destacó el Mar Menor como enclave estratégico para la conservación de la especie. Yolanda Fernández, por parte de la UA, señaló que uno de los objetivos es “sentar las bases para una gestión eficaz de la nacra en lagunas costeras”, mientras que Francisca Giménez, de la UMU, subrayó que la población remanente del Mar Menor “es una de las grandes esperanzas de recuperación”, tras confirmarse en los últimos años la presencia de nuevos individuos en condiciones ambientales muy exigentes.
La investigación como motor de sostenibilidad costera
En su intervención, el vicerrector de Investigación de la UCV, José María Tormos, agradeció el trabajo del consorcio y destacó que LIFE PINNACARE es fruto de “un trabajo previo muy sólido”, basado en proyectos anteriores exitosos que han permitido presentar una propuesta con “argumentos científicos consistentes”.
Tormos remarcó, además, que esta investigación conecta con los valores de la Universidad Católica de Valencia al unir “a las personas con el planeta”, y señaló que LIFE PINNACARE “no es solo un proyecto para salvar una especie”, sino también una iniciativa para “investigar estrategias de conservación y transferir el conocimiento a la sociedad”, reforzando el compromiso de la UCV con la sostenibilidad.