Todas las noticias | UCV

Cooperación internacional

Estudiantes y egresados crean un nuevo servicio de rehabilitación y refuerzan la formación sanitaria y la cirugía pediátrica en Tanzania

Noticia publicada el

Estudiantes y egresados crean un nuevo servicio de rehabilitación y refuerzan la formación sanitaria y la cirugía pediátrica en Tanzania

Las colchonetas y el resto de material de rehabilitación fueron ocupando poco a poco una sala vacía del Hospital St. Mary's de Kibara, en Tanzania. Durante su estancia, Paula Blanco, profesora de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad Católica de Valencia (UCV), junto a las estudiantes del Grado en Fisioterapia Internacional Ainhoa Ozcoz Ruiz, Chiara Philippart y Cecilia Canestri, y Lucía López, alumna del doble grado en Magisterio en Educación Infantil y Primaria con mención en Pedagogía Terapéutica, transformaron aquel espacio en un gimnasio permanente equipado con material donado por la Universidad. Allí comenzaron a tratar a personas con secuelas de ictus, niños con parálisis cerebral, pacientes con dolores musculoesqueléticos y otras patologías que, hasta entonces, no disponían de un recurso especializado de rehabilitación.

La misión sanitaria de la UCV en Tanzania no terminó en aquella sala. Durante los meses de junio y julio, el Servicio de Cooperación Universitaria al Desarrollo del Vicerrectorado de Estudiantes y Vida Universitaria impulsó, en colaboración con la Diócesis de Bunda, otros dos proyectos sanitarios en el país. Uno reforzó la actividad asistencial y docente del Hospital St. Mary's desde el ámbito de la Enfermería; el otro colaboró con el Bugando Medical Centre de Mwanza en un programa de cirugía pediátrica especializada. Tres iniciativas diferentes con un objetivo común: fortalecer la asistencia sanitaria local mediante la transferencia de conocimiento.

Más allá de la rehabilitación

Cada jornada comenzaba a las ocho de la mañana con una sesión clínica en la que médicos, enfermeras y fisioterapeutas del St. Mary’s revisaban conjuntamente la evolución de los casos atendidos el día anterior y analizaban las situaciones más complejas. Después llegaba el turno de las sesiones de fisioterapia. Una circular distribuida por las aldeas cercanas permitió que personas de distintos puntos de la región acudieran al centro para recibir atención gratuita. "Todo el personal del hospital trabajó junto a nosotras, haciéndonos partícipes de cada sesión diaria", recuerda Blanco.

En solo quince días, el nuevo gimnasio atendió a alrededor de 100 personas. A diario recibía entre diez y doce pacientes, muchos de los cuales regresaban diariamente para continuar las sesiones. Entre ellos solía haber dos o incluso tres niños. La mayoría presentaba dolencias derivadas de años de trabajo físico en el campo o secuelas de enfermedades como la malaria. Sin embargo, el equipo también trató a numerosos pacientes neurológicos que habían sufrido un ictus sin haber tenido acceso a tratamiento rehabilitador.

Entre los casos más complejos se encontraron tres menores con parálisis cerebral infantil y otros dos con alteraciones de la marcha. Para los primeros, las cooperantes confeccionaron un asiento pélvico y una ortesis que les permitiera mantenerse de pie, una adaptación que mejoró su posicionamiento y facilitó el trabajo rehabilitador. "Intentamos darles las mayores herramientas posibles", explica Blanco.

No obstante, la rehabilitación fue más allá del tratamiento físico. El equipo contó con Lucía López, que trabajó de forma coordinada con los fisioterapeutas en la atención a menores con necesidades educativas especiales. A lo largo del proyecto acompañó a seis niños con diferentes dificultades del desarrollo y orientó a sus familias con pautas para favorecer la autonomía, la comunicación y la continuidad del trabajo en el entorno familiar. Además, colaboró en la organización del servicio y aprendió algunas palabras en suajili para comunicarse con las familias, gestionar las consultas y hacer más cercana la espera. “Conseguimos crear un ambiente de confianza y cercanía en el que las personas se sentían acogidas y podían vivir ese momento con tranquilidad e incluso con alegría”, destaca López.

Cuidar también es compartir conocimiento

Junto al proyecto de Fisioterapia y Terapia Ocupacional en Kibara, la cooperación sanitaria de la UCV en Tanzania incluyó una segunda misión integrada por Gerard Puig, Raquel Muñoz, Alba Llopis, Enrique Chaume, Blanca Sánchez y Cristina Blanco, estudiantes del Máster Universitario en Urgencias y Emergencias. Durante quince días se integraron en la actividad asistencial del Hospital St. Mary’s, donde rotaron por servicios como quirófano, maternidad, consultas externas y hospitalización, colaborando con médicos, enfermeras y matronas en asistencia diaria a la población.

La inmersión en el sistema sanitario tanzano les permitió comprobar cómo los profesionales afrontaban patologías complejas con recursos muy limitados. "A pesar de la escasez de recursos materiales y tecnológicos, el personal sanitario desarrollaba una atención eficaz basada en la experiencia clínica, la capacidad de adaptación y el trabajo en equipo", destaca Puig. Una realidad que llevó al grupo a reflexionar sobre las desigualdades en el acceso a la atención sanitaria y sobre el papel de la cooperación internacional en los entornos más vulnerables.

Los días del equipo no transcurrieron siempre entre las paredes del hospital. En ocasiones comenzaban sobre una embarcación rumbo a las islas del lago Victoria, donde pasaban consultas médicas, realizaban exploraciones físicas, seguimiento de enfermedades crónicas, atención a procesos infecciosos, educación sanitaria y dispensación de tratamientos farmacológicos. La experiencia se completó con una jornada en el Hospital de Bunda, que permitió al grupo conocer otro nivel asistencial y comparar la organización de ambos centros sanitarios.

La formación fue otro de los pilares del programa. Los estudiantes impartieron una sesión de reanimación cardiopulmonar básica dirigida, primero, a los alumnos de Enfermería del Hospital de Kibara y, posteriormente, a médicos, enfermeros y otros profesionales del centro. La actividad, según Puig, “generó un espacio de intercambio de conocimientos y resolución de dudas” y puso de manifiesto “la importancia de la formación continuada y la cooperación internacional como herramienta para compartir conocimientos y fortalecer las competencias de los profesionales sanitarios”.

Más allá del aprendizaje clínico, la experiencia permitió al grupo consolidar valores como la empatía, la solidaridad, el respeto intercultural y el compromiso. En palabras del voluntario de la UCV, este tipo de misiones constituyen “una oportunidad única para crecer como profesional y como persona, favoreciendo una visión más amplia de la atención sanitaria y del papel que desempeña la enfermería en cualquier contexto asistencial”.

Cirugía pediátrica con vocación de futuro

Las intervenciones quirúrgicas marcaron buena parte de la actividad asistencial en el Bugando Medical Centre de Mwanza. Gastrosquisis, malformaciones anorrectales y otras patologías pediátricas complejas centraron la actividad de un equipo multidisciplinar en el que participó María Palacios, enfermera y estudiante del Máster de Urgencias y Emergencias de la UCV, junto a la neonatóloga María Gormaz, los cirujanos pediátricos Carlos Gutiérrez y Carsten Driller y la enfermera Mar Ramos, profesionales del Hospital La Fe de Valencia. En el transcurso de dos semanas, atendieron alrededor de 40 pacientes y compartieron con el personal local técnicas de laparoscopia pediátrica, una técnica que el centro estaba comenzando a incorporar a su práctica clínica.

La transferencia de conocimiento tuvo también un papel protagonista durante la estancia de los voluntarios en Mwanza. La neonatóloga María Gormaz impartió un curso de reanimación cardiopulmonar neonatal dirigido al personal sanitario del centro y promovió la creación de un banco de leche materna para mejorar la atención a los recién nacidos más vulnerables. Igual que había ocurrido en Kibara, el objetivo no era únicamente atender a los pacientes durante unas semanas, sino dejar herramientas que permitieran seguir mejorando la asistencia una vez el equipo hubiera regresado a España.

Noticia anterior_ La presidenta de los dietistas nutricionistas clínicos reivindica el papel clave de estos profesionales en el sistema de salud
Noticia siguiente Alumnos internacionales relatan sus primeras impresiones en la UCV

Calendario

«septiembre de 2026»
lu.ma.mi.ju.vi.sá.do.
31123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
2829301234
567891011

Opinión y divulgación