Proyecto FAMHS
José Manuel Pagán: "El derecho a la vivienda debe convertirse en una tarea compartida, asumida con responsabilidad y esperanza"
Noticia publicada el
lunes, 8 de junio de 2026
La escalada de los alquileres y las crecientes dificultades para acceder a un hogar digno han situado el problema de la vivienda entre las principales preocupaciones sociales. En este contexto, la Universidad Católica de Valencia (UCV) ha acogido en la sede Trinitarios la presentación del proyecto de la Asociación Familias Numerosas en Hogares Solidarios (FAMHS), una iniciativa nacida desde la sociedad civil para responder a esta realidad. Durante la apertura, el rector de la UCV, José Manuel Pagán, ha afirmado que “el derecho a la vivienda debe dejar de ser únicamente una aspiración formulada en textos legales o un problema delegado en terceros, y comenzar a convertirse en una tarea compartida, asumida con responsabilidad y esperanza”.
En este marco, Pagán ha puesto en valor la labor de FAMHS como una iniciativa capaz de acercar a propietarios solidarios, familias numerosas necesitadas de vivienda y entidades colaboradoras. Según ha señalado, proyectos de este tipo contribuyen a reconstruir la confianza social en un escenario en el que la relación entre propietarios y arrendatarios está frecuentemente “marcada por el temor, la sospecha o la percepción mutua de amenaza”. Sin embargo, ha asegurado que “cuando hombres y mujeres se unen para ayudar a las familias a acceder a un hogar digno, respetando la propiedad y poniendo a la persona en el centro, la sociedad se fortalece desde dentro”.
Para el rector, el acceso a un hogar adecuado afecta directamente a la estabilidad de las familias y a la cohesión social. “La vivienda no es un bien indiferente ni un simple espacio físico; es el lugar donde la vida se acoge, los hijos crecen, se aprende la confianza y la persona descubre un ámbito de pertenencia”, ha defendido.
Desde este planteamiento, ha advertido sobre la necesidad de evitar dos respuestas insuficientes ante esta realidad: “la resignación que espera exclusivamente de la Administración la solución de todos los problemas” y “la aceptación pasiva de que el mercado, dejado a su sola dinámica interna, resolverá por sí mismo las desigualdades y exclusiones”. Frente a ambas posturas, ha hecho hincapié en la importancia de las iniciativas surgidas de la sociedad civil, nacidas “de la responsabilidad compartida y del deseo de servir al bien común”.
Compromiso desde las aulas
En clave universitaria, Pagán ha expresado también su satisfacción por que el germen de la asociación esté vinculado a profesores de la UCV, a quienes ha reconocido por no permanecer “como observadores externos” ante una dificultad social tan concreta. Por ello, ha incidido que resulta “esperanzador” que docentes dedicados a la enseñanza y la investigación permitan que “su reflexión se convierta en compromiso”, porque la universidad educa también “por contagio, por testimonio y por el ejemplo”. “Las palabras instruyen; la vida convence”, ha asegurado, antes de incidir que “la reflexión universitaria no se contenta con diagnosticar los problemas, sino que busca humildemente colaborar en su solución”.
Entre los profesores de la UCV impulsores de la plataforma se encuentra Sara Martínez Mares, docente del Grado en Filosofía, quien ha ubicado el origen de la iniciativa en la realidad que atraviesan muchas familias numerosas para encontrar una vivienda adecuada. Para ilustrarlo, ha relatado el caso de un matrimonio con seis hijos que, tras la finalización de su contrato de alquiler, se encontró ante una alternativa difícil: “asumir una renta que anulaba su capacidad de ahorro o quedarse sin un lugar donde vivir”.
A partir de esta experiencia, Martínez Mares ha planteado la pregunta que está en la base de FAMHS: “¿qué podemos hacer?”. Frente a la idea de esperar únicamente la respuesta del mercado o de las administraciones, ha respaldado la capacidad de la sociedad civil para organizarse: “La ciudadanía podemos responder, tenemos capacidad de organización, de acción pública y de creer que, muy en el fondo de nuestro corazón, hay altruismo”. En esta línea, ha apuntado que la iniciativa permite mostrar que “el dinero o la rentabilidad no es la última palabra” y que, ante la crisis de la vivienda, “la humanidad es posible”.
El momento de las iniciativas grassroot
Por su parte, el catedrático de Derecho Civil de la Universidad Rovira i Virgili y fundador de la Cátedra UNESCO de Vivienda, Sergio Nasarre, ha expuesto durante su ponencia, titulada ‘El momento de las iniciativas grassroot para el acceso a la vivienda’, la necesidad de impulsar respuestas surgidas desde la propia sociedad civil ante el fracaso de las políticas desarrolladas en las últimas décadas. A su juicio, estas han sido “básicamente erráticas, sin ningún tipo de constancia ni estructura en el tiempo”, una falta de continuidad que ha generado incertidumbre en el sector. “Cuando hablamos con profesionales, el principal problema es la seguridad jurídica”, ha advertido, antes de señalar que este escenario ha contribuido a reducir el acceso a la propiedad y a tensionar el mercado del alquiler.
En este contexto, Nasarre ha defendido proyectos como FAMHS por su capacidad para generar confianza entre propietarios y familias mediante “la transparencia, la honradez en los tratos y la verificación de la oferta y la demanda”. Asimismo, ha destacado que la asociación cubre una necesidad específica de un colectivo especialmente vulnerable, afectado por las dificultades de acceso a la vivienda y lo hace desde una lógica de voluntariedad y bien común. “La sociedad civil os habéis organizado para iniciar una cosa totalmente independiente y de abajo arriba”, ha afirmado, al tiempo que ha considerado que el modelo puede convertirse en una alternativa “replicable” en otros territorios.
La presentación ha concluido con las intervenciones del presidente de FAMHS, Carlos Tudela, y el CEO de una de las inmobiliarias participantes, Joaquín Estañol, quienes han explicado los mecanismos de mediación, verificación y acompañamiento sobre los que se articula la asociación. Ambos han coincidido en que la iniciativa aspira a transformar experiencias de solidaridad que ya se producen de forma espontánea en un modelo organizado, capaz de ampliar oportunidades de acceso a la vivienda para familias numerosas.