Medalla de Oro al IVO y a Provida
El compromiso con la vida centra el Acto de Honores y Distinciones
Noticia publicada el
viernes, 8 de mayo de 2026
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La Universidad Católica de Valencia (UCV) ha celebrado el Acto Académico de Entrega de Honores y Distinciones, presidido por el gran canciller, Enrique Benavent Vidal, en la sede de Trinitarios. En el transcurso de la ceremonia, la institución ha concedido su Medalla de Oro a la Fundación Instituto Valenciano de Oncología (IVO) y a Provida Valencia, en reconocimiento a su trayectoria de servicio y compromiso social y sanitario. El acto ha reunido a representantes del ámbito académico, sanitario y social en una jornada marcada por el reconocimiento, la emoción y la gratitud.
La distinción al Instituto Valenciano de Oncología coincide con el 50 aniversario de una entidad referente internacional en investigación, prevención y tratamiento integral del cáncer, especialmente reconocida por su atención humanizada al paciente. La UCV ha querido destacar, además, la contribución del IVO al avance científico y su modelo de atención centrado en la dignidad y el acompañamiento de los enfermos y sus familias. Asimismo, la universidad ha otorgado su Medalla de Oro a Provida Valencia por su labor de acompañamiento a madres y embarazadas en situación de vulnerabilidad y por su defensa de la vida humana desde la concepción. La entidad desarrolla desde hace décadas una intensa labor de apoyo social, psicológico y material a mujeres y familias en situaciones especialmente delicadas.
El director general del IVO, Manuel Llombart, y la presidenta de Provida Valencia, María José Torres, han recogido las distinciones. Ambos han agradecido el reconocimiento y han reafirmado el compromiso de sus instituciones con el servicio a las personas y la defensa de la dignidad humana.
Durante el acto, la UCV ha homenajeado también a profesores y profesionales que cumplen 15 y 25 años de vinculación con la universidad, así como a quienes han concluido recientemente su etapa profesional con motivo de su jubilación. La ceremonia ha servido también para poner en valor la dedicación silenciosa y constante de quienes han contribuido al crecimiento de la universidad desde distintos ámbitos.
Igualmente, se han entregado los Premios Extraordinarios de Grado y Doctorado a estudiantes distinguidos por su excelencia académica. Los galardonados representan el esfuerzo, la constancia y el compromiso con el conocimiento que la universidad promueve entre sus alumnos.
Benavent reivindica la universidad como comunidad de servicio
En su intervención, Enrique Benavent Vidal, que fue profesor durante veinte años de la Facultad de Teología, ha felicitado en primer lugar a los alumnos que han recibido el Premio Extraordinario, una “alegría no sólo para ellos, sino también para sus profesores y para toda la comunidad académica, universitaria, que ha contribuido a vuestra formación; también ese sano orgullo del trabajo bien hecho”.
El gran canciller también ha tenido unas palabras de agradecimiento para quienes han sido reconocidos por sus quince y veinte años de dedicación, así como a quienes se han jubilado. “La Universidad no es un ente abstracto, sino una comunidad de personas que trabajan unas por el bien de las otras”, ha subrayado. “Una comunidad donde en el centro están las personas, los estudiantes y sus familias. Por eso vuestro trabajo es algo más: un servicio”.
El IVO y Provida, “servidores de la vida”
Sobre las entidades distinguidas con la Medalla de Oro, el arzobispo ha destacado que tanto el IVO como Provida Valencia “tienen una convicción compartida: no somos los dueños, sino los servidores de la vida; los servidores de las personas que han recibido el don de la vida”.
“La vida es bella, aunque a veces no es fácil. Pero vale la pena luchar. Y es bella porque es un regalo que no nos hemos dado a nosotros mismos, sino que hemos recibido. El compromiso de vuestras instituciones es ayudar a descubrir a personas que viven en situaciones difíciles que, aunque en algunos momentos resulte duro, la vida vale la pena vivirla”.
UCV, una “catedral” construida entre generaciones
En su discurso, el rector de la UCV, José Manuel Pagán, ha defendido una concepción de la universidad basada en el servicio, la comunidad y la formación integral de la persona. Para ello, ha recurrido a la imagen de tres hombres que trabajan en una cantera: uno “pica piedra”, otro “se gana la vida” y el tercero “construye una catedral”, una metáfora con la que ha reivindicado el sentido profundo de la vocación universitaria.
Pagán ha asegurado que muchos profesores y miembros del personal de administración y servicios de la UCV viven su trabajo “como el tercer hombre”, conscientes de que contribuyen a una obra colectiva que les trasciende y cuyo centro son los estudiantes. “Ellos son nuestra catedral”, ha afirmado el rector, que ha definido la universidad como una obra “lenta, paciente y compartida entre generaciones”.
El rector ha reivindicado especialmente el papel de quienes desarrollan su labor “sin ruido” y “sin buscar reconocimiento”, comparándolos con la sal que, sin hacerse visible, “da sabor” y sostiene la vida universitaria. En ese sentido, ha señalado que la mayor aportación de la UCV a sus alumnos no son únicamente los contenidos académicos, sino “una comunidad universitaria que les ayuda a crecer”.
Dirigiéndose a los estudiantes premiados, Pagán ha advertido de que la excelencia académica “no consiste sólo en saber más, sino en servir mejor”, y los ha animado a defender “la dignidad de la persona” y “la verdad sin arrogancia y sin temor”.
Recuerdo emocionado
El rector ha concluido su intervención con un recuerdo emocionado a la profesora Encarna Monteagudo, fallecida el pasado noviembre y que iba a recibir el reconocimiento por sus 25 años de servicio a la UCV, así como a José Julián, trabajador de la universidad fallecido recientemente.
También ha tenido palabras de apoyo para Juanan Marín, accidentado en la montaña hace unas semanas, cuya situación, según ha señalado, ha permitido comprobar que “cuando una comunidad se une por la oración se vuelve más fuerte que el miedo”.
El acto ha reunido a autoridades académicas, profesores, estudiantes, personal de administración y servicios, familiares e invitados, y ha concluido con un ágape compartido en un ambiente de reconocimiento, gratitud y celebración. La ceremonia ha puesto de manifiesto el valor de una universidad entendida no sólo como espacio de formación académica, sino también como comunidad comprometida con la persona, el servicio y el bien común.
Puede verse el acto íntegro en el siguiente enlace
Adjunto el discurso del rector