Facultad de Psicología
Una profesora de la UCV elabora una guía psicológica para menores afectados por el accidente ferroviario de Adamuz
Noticia publicada el
martes, 26 de mayo de 2026
La profesora de la Universidad Católica de Valencia (UCV), Esperanza Dongil, ha elaborado una guía de ayuda psicológica dirigida a niños y adolescentes afectados por el accidente ferroviario de Adamuz. La publicación ha sido editada por la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés y el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid.
Según explica Dongil, “los acontecimientos traumáticos irrumpen de forma brusca, inesperada e incontrolable, generando una profunda sensación de indefensión y la ruptura del sentimiento de seguridad”. En el caso de la infancia, añade, “el impacto es mayor debido a su vulnerabilidad y a la dependencia de los adultos para interpretar lo ocurrido y regular sus emociones”.
Por ello, la autora subraya la importancia de “no solo proteger físicamente a los menores, sino también comprender sus reacciones y acompañarlos adecuadamente en su proceso de recuperación”. En esta línea, recuerda que cada experiencia traumática es única y que cada menor la vive de manera distinta según su edad, historia personal y contexto.
Una guía práctica y adaptada
La guía se presenta como una herramienta práctica y flexible, con ejemplos concretos y orientaciones adaptables a cada caso, siempre con el bienestar emocional como prioridad. Entre sus contenidos, aborda aspectos clave como el acompañamiento inmediato tras el trauma, la comunicación con los menores, las reacciones emocionales esperables o la comprensión de la muerte según la edad.
Asimismo, incluye pautas específicas para situaciones especialmente delicadas, como el apoyo a menores que han perdido a sus progenitores, la importancia de preservar los vínculos afectivos o el papel de los rituales en la protección emocional. También dedica atención al acompañamiento de adolescentes y al autocuidado de madres, padres y figuras de referencia.
Claves para acompañar el dolor
El documento lanza, además, un mensaje tranquilizador a las personas adultas: no existe una única forma correcta de acompañar el dolor. Haber actuado de manera diferente a las recomendaciones no implica haberlo hecho mal. De hecho, el desarrollo de un trauma está más relacionado con la falta prolongada de afecto, estabilidad y apoyo emocional que con el seguimiento estricto de pautas concretas.
No obstante, la guía advierte sobre conductas que pueden aumentar el malestar, como la sobreexposición a detalles traumáticos, forzar a los menores a revivir lo ocurrido o invalidar sus emociones. Frente a ello, propone reforzar factores protectores como el apego, la escucha activa y la presencia emocional.
La publicación concluye destacando que, incluso tras experiencias de gran impacto, es posible recuperar progresivamente la sensación de seguridad. Aunque la infancia y la adolescencia son etapas especialmente sensibles, también presentan una notable capacidad de resiliencia cuando cuentan con entornos protectores.
En el siguiente enlace se puede descargar la guía de forma gratuita.